domingo, 17 de enero de 2016

El Quijote existe. Puntido Teatro

El Quijote no existe
Puntido Teatro
Autor: Jorge Díaz
Intérprete: Marga Arregui
Dirección: Ion Barbarin




Viernes 15 de enero
Centro Cultural Tafalla Kultur Gunea


El Quijote “existe”; en cada anhelo de libertad.
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida”.

El autor de esta disección del Quijote, es Jorge Díaz, un genio que recrea un diálogo del príncipe de los ingenios con uno de los impresores de su obra, con sus protagonistas y con la actualidad, a través de personajes surgidos de una locura imaginada o elegida para sobrevivir en una sociedad hipócrita y vacía.
Jorge Díaz (1930-2006) arquitecto, dramaturgo, dibujante, pintor y poeta chileno de origen asturiano y vasco, residió a partir de 1965 en España, regresando a Santiago de Chile en 1993 para recibir el premio nacional de teatro y permanecer allí hasta su muerte.
Autor de una extensa obra, difícil de catalogar, reconocido en Europa y Latinoamérica como uno de sus mejores dramaturgos, premiado en abundantes ocasiones, fue reconocido en Navarra con el Primer Premio de Teatro “El Lebrel blanco” en 1976 por su obra “Ceremonia ortopédica” y ha sido uno de los autores más representados por nuestro teatro local.
Primero fue la mítica “Pancarta” o “Está estrictamente prohibido todo lo que no es obligatorio” que burló la censura de lo escrito, pero no a los censores del teatro; aunque sin evitar, míticas representaciones en 1975 en Tafalla, coreadas con gritos de ¡libertad! por un público entregado.
Le siguió “El cepillo de dientes” en 1977; su obra más reconocida, producto de un encargo al autor por parte de la televisión sueca. Vino años mas tarde en 1998 a cautivarnos su “Jaguar azul” una fábula sobre el compromiso del teatro con la integración cultural y el año 2010 en la primera edición del Festival de Teatro del Tercer Sector, consiguió el reconocimiento del público una emotiva representación de Cachivache Teatro de Palencia de su obra sobre la vida de la poeta Rosalía de Castro “Un corazón lleno de lluvia”.

Este año, ha sido Puntido Teatro de la mano de Marga Arregui y Ion Barbarin quienes nos han regalado un nuevo encuentro con este autor tan especial.
Jorge Díaz eligió para sus arquitecturas el espacio más frágil: el escenario, y los materiales más simples: la palabra, la luz y los actores. En sus estructuras dramáticas son recurrentes, el juego del teatro dentro del teatro y la creación de atmósferas poéticas, utilizando la música, la luz y la palabra dirigidas a generar espectáculos que encanten al espectador. Un encantamiento pleno de significados.


Es significativo que su segunda obra escrita fuera un monólogo, después de experimentar el agobio comercial con  “Manuel Rodríguez”, una de las obras de mayor reparto representada en Chile; más de treinta actores y actrices sobre el escenario. Su última obra escrita, la obra número cien de teatro para adultos, “El Quijote no existe” repite este formato sencillo pero complejo de resolver dramáticamente.
Jorge Díaz, maneja en esta obra con maestría excelente, todos los ingredientes del espectáculo. La narración histórica, la conexión  de la obra cervantina con la actualidad, el humor, la ironía, el acercamiento a la comprensión de la naturaleza humana, del artista, el escritor, el trabajador, el alma de racionalidad y locura, que se debate en nuestro interior. Si “El Quijote” hubiera sido escrito hoy encontraría las mismas dificultades para publicarse y descifrarse. Era solo un libro para hacer reir; como esta obra de Jorge Diaz, es solo una obra para entretener; pero la interesante personalidad de su escritor, su marginalidad elegida, hace que este espectáculo vaya más allá de la parodia de un editor, un psiquiatra, una conductora de televisión, y un escritor de cuentos sobre un raquítico caballero y su burdo escudero. ¿Una parodia poética? ¿una narración dramatizada?¿un juguete didáctico? Difícil de calificar, como toda la obra de este autor, esencial para el conocimiento del teatro latinoamericano y europeo contemporáneo.

Puntido Teatro ha hecho una difícil apuesta con este montaje. Precisamente un grupo numeroso y abierto a la participación colectiva, apuesta por un monólogo de escaso interés comercial pero que reúne todos los requisitos y valores de la aportación del teatro amateur.
Por una parte la implicación e interés del artista, en este caso de la actriz Marga Arregui, que descubrió esta joya teatral y vio la oportunidad de ponerla en pie al conocer a Ion Barbarin en un curso de interpretación organizado por la Federación Navarra de Teatro Amateur.
Sin duda de este trabajo, podemos aprender mucho las personas vinculadas al teatro. Para el público una lección de que el teatro no solo entretiene cuando un montón de conocidos se presentan en escena y que un monólogo puede divertirnos e interesarnos con algo más que un humorista contando cuarenta chistes seguidos. Una lección también sobre Cervantes, la relación con los personajes reales e imaginarios que le acompañaron en su vida; con su obra. Sobre lo que el oficio de escritor esconde más allá de la habilidad de relacionar palabras que nos transportan con imágenes y nos emocionan.  Una lección para quienes sentimos el veneno del teatro, de ascender al escenario desde la pasión por comunicarnos con el público. La capacidad de hacer coincidir el juego y el esfuerzo que supone hacerlo con dignidad.

Una lección para Marga, que mas allá del talento y las tablas que hemos compartido en muchas ocasiones, ha dejado en este trabajo la piel y seguramente ha descubierto los frutos de un trabajo concienzudo, que muchas veces falta en las propuestas amateur.  Si se me permite, también una lección sobre la gestión de la exhibición de obras de teatro en nuestra comunidad, apuntando una crítica para la reflexión cuando obras como esta no son programadas por la Muestra Navarra de Teatro Amateur.

La representación de “El Quijote no existe”  en el Kultur Gunea de Tafalla tuvo muchos de estos ingredientes, de la esencia del teatro amateur y de la propuesta del autor, con situaciones divertidas, textos reflexivos y multitud de elementos simbólicos tratados con gran delicadeza y maestría por la dirección:  el movimiento escénico, la utilización de la música y la iluminación y la simple pero efectiva transformación de los personajes, transportan al espectador a otra época a otra atmósfera, irreal pero en perfecta conexión con la esencia del ser humano y su actualidad.
La interpretación, sostiene el interés por la obra y la atención del público. Una interpretación medida y controlada en movimiento, voz y expresividad que nos proporcionó interesantes momentos emotivos y divertidos. Las caracterizaciones y actitud de los distintos personajes perfectamente manejadas; pero quizás fue precisamente en el personaje de Cervantes, en el que una apuesta más sincera, sin disimular la feminidad de la intérprete nos hubiera permitido viajar mejor por el mundo de emociones contradictorias del protagonista, por sus distintos ritmos internos. Esto lo pudimos comprobar en la parte final de la obra que consigue emocionar al espectador con esa simbiosis de la actriz y el personaje. 
Felicidades por este gran trabajo y gracias por acercar al público este autor y este texto.



Javier Salvo

Gracias a Ahora Zona Media y Mariano Indart por las fotografías

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