lunes, 3 de noviembre de 2014

TAFALLA . Apertura Tercer Sector

Carrachanacacha

 

V Festival de Teatro del Tercer Sector Gabalzeka Tafalla 2014

Obra: Cipriano de Bequelar
Autor y director: Leandro Lamas
Casa de Cultura de Tafalla
Viernes 7 de noviembre. 2030 h. Entrada 5 €
Reserva de entradas: entradagabalzeka@gmail.com
Un año más se celebra en Tafalla el Festival de Teatro del Tercer Sector. Esta quinta edición de una muestra ya consolidada se inaugura nuevamente con un grupo invitado expresamente por Gabalzeka Teatro: Carrachanacacha, proveniente de Narón (A Coruña) que representará la comedia Cipriano de Bequelar.
Carrachanacacha es una formación paralela de la asociación teatral O Aturuxo de Melpómene que mantiene una estrecha relación con la Escuela de Actores y Actrices del Patronato de Narón (A Coruña) en la que han estudiado la mayoría de sus miembros. Y es que en Galicia cuidan la formación teatral hasta el punto de tener escuelas municipales específicas.
Carrachanacasa ya estuvo en Tafalla hace tres años con la primera comedia que estrenaron y que han representado casi setenta veces: Comiendo pimientos de Padrón con Tarantino. Su buen hacer nos dejó cautivados, y al año siguiente nos hicieron reír con una versión descarada y libre de Heidi que ya en el título advertían que era “solo para adultos”. Todo bajo la dirección de Leandro Lamas, un pintor y artista polifacético que además de escribir y dirigir sus propias obras también interpreta alguno de sus personajes. Pero la verdad es que poco importa de qué hable Carrachanacacha, sea sobre Tarantino, Heidi, Bequelar o los pimientos de Padrón. Lo que siempre merece la pena es ver y disfrutar de la ejecución de la obra para comprobar lo capaces que son de contar una historia inconcebible de forma amena y divertida, jugando y volviendo a jugar con los recursos que ofrecen los personajes y con una simplicidad minuciosa que no deja nada al aire y en la que todo tiene su cometido. Es un placer asistir a sus funciones y dejarse llevar por la magia teatral y la socarronería poética que derrochan y que envuelve su estilo con el ambiente que crean.
Hay que advertir que es difícil ver a este grupo fuera de las tierras gallegas, no porque se nieguen a salir del terruño sino porque no hacen sus funciones únicamente en castellano lo que supone un handicap para el resto de comunidades. Pero la trama de esta comedia es simple, y perfectamente comprensible incluso para quien no entienda nada de gallego: un buen día vuelve Cipriano a su aldea, después de pasar unos años en París estudiando poesía. Ya hecho todo un hombre y un poeta de "élite", se reúne con algunos de sus amores juveniles. Se encontrará con Canducha, que regenta una churrería, y con Wendolyn, con la que tuvo un hijo del que nuestro antihéroe nada sabía, y con Marilyn, la madre de Wendolyn, que le enredarán y meterán en más de un apuro.
La comedia tiene un tono de simplicidad consciente porque es un texto sencillo, directo e hilarante, que se ejecuta a  buen ritmo --lo que requiere mucha destreza en los actores-- y porque oculta el esfuerzo considerable de mostrarlo con esta brillantez y limpieza. De la misma “minimalista” manera se ha concebido el vestuario, la escenografía, el utillaje, el sonido y la iluminación, ya que todo contribuye de forma precisa y clara a aumentar la sencillez del espectáculo otorgando frescura y dinamismo, casi como si estuviéramos hablando de ese tipo de dibujos animados donde solo lo necesario se dibuja y lo demás lo aporta el espectador con su imaginación. 
Carla Capeáns, crítica teatral, resalta lo importante que es el proceso de creación y dirección de un espectáculo: hay que tener claro a dónde se quiere llegar, qué se quiere contar y cómo se cuenta. Y afirma que Leandro Lamas sabe cómo es su teatro. Cree que a través de la comedia más disparatada que se pueda imaginar él crea un vínculo tan fuerte con el espectador que es incluso capaz de manejar los sentimientos del público, que ríe y ríe y, cuando cree que ya no es posible reír más, vuelve a llorar de risa; aunque, de repente, durante unos instantes, suceda algo que le encoja el corazón. Y sobre esta obra comenta que aunque los personajes tienen mucho de disparatado, cada uno de ellos posee una sensibilidad oculta. Le parecen redondos, con múltiples matices que enganchan desde el principio --definidos corporalmente con gran precisión y riqueza, y con movimientos simples y acabados que dan color y ritmo--, y que tienen una idea muy clara de la historia que cuentan: un conjunto sólido, sin individualismos que puedan romper la coherencia o la estructura del espectáculo. Cada uno tiene su pasado, su presente y su futuro, pero también una historia común, lo que supone un excelente trabajo de creación de personajes. Y el resto de factores también le parecen muy importantes para el espectáculo. Porque todo es simple y complejo al mismo tiempo. Porque no hay nada que reste... todo suma. Cree que la escenografía (siempre colorista y original) funciona a la perfección: se cuida el más mínimo detalle para que concuerde al máximo con la estética de la obra. Y hace una mención especial al espacio sonoro creado expresamente para la obra por Miguel Bellas, por saber captar la esencia misma del espectáculo. Acaba repitiendo que en este espectáculo todo suma y nada resta.
La obra ha sido Premio al mejor espectáculo en la Muestra de Teatro de Sada (2013) y en el Certamen de Teatro Candilejas Don Bosco de A Coruña (2014).




No hay comentarios:

Publicar un comentario