jueves, 3 de enero de 2013

El año de La Trapera

Y CASI NO NOS ENTERAMOS…


..., les dije a las compañeras de La Trapera.


No nos da la vida, me contestaron. Lo entendí. Este ha sido su año. Un año de mucho trabajo y merecidos reconocimientos. Dos obras en cartel, presentación en la capital del Reyno, salidas a Cantabria y Asturias, exitosa participación en la I Muestra Navarra, celebración de 25 aniversario con exposición y el cumplimiento de un sueño, representar a Lorca; cuatro merecidos Fedes en la Gala Final y el obligado estreno de cada año… ¿cómo nos íbamos a enterar de su selección para participar en el FESTIVAL DE ALEGRÍA - DULANTZI?. No han tenido tiempo de contárnoslo.

En nuestro blog tampoco recogimos la noticia. Consiguieron en este Festival de Alaba el codiciadísimo premio del público, y una mención especial del jurado para Patxi Jericó por Edith Piaff, que también fue nominado junto a Arnatza Hernández por sus respectivas interpretaciones.

Cuando todos estos hechos vienen de muy atrás, de cuando hace 25 años se embarcaron en esta aventura, después de hacer un taller de teatro con Javier Ibáñez; pueden pasar unas semanas para escribir sobre ellos, mejor para escribir sobre ella, sobre La Trapera y su año.

Erase una vez…

…el día menos pensado…”alguien me propuso éstas palabras para empezar éste texto, y sin quererlo acertó en el lado contrario, ya que precisamente todo empezó el día más pensado de hace ya 25 años.



Era Enero de 1987 cuando el amor al teatro de mucha gente se hizo firme en papel, así nacía La Trapera .Y gracias a la ilusión de aquellas gentes, hoy estamos muchos de nosotros aquí. Desde luego que han sido muchas y diversas las personas que han pasado por el grupo, todos sabemos como funciona esto, pero gracias a esas idas y venidas, a que cuando uno flojeaba ahí estaba el otro para tirar de la cuerda…gracias a eso se fue haciendo de la constancia y la perseverancia una firme base que nos ha hecho poder llegar hoy aquí.

 
Era Marzo del 2012, 25 años después, cuando muchas de esas personas y otros tantos que se subieron al carro a lo largo de los años, apuestan por hacer del 25 aniversario algo especial que ofrecer, algo con lo que agradecer y compartir con la gente tantas vivencias, tantos años de buenos y duros momentos vividos entre nosotros. No fue fácil decidir que hacer; muchas ideas, muchas cosas que preparar, mucha gente…y mientras en un lado nos debatíamos entre cervezas y muchos cigarros...Bruno Ciordia tuvo un sueño.

Eran las cinco en punto de la tarde…


Arantza Hernández de La Trapera

Maravilloso montaje “El sueño de Lorca” dirigido por Bruno Ciordia, para celebrar el aniversario. Una vez más Federico presente en un proyecto de teatro popular.



Pero que nadie piense que el teatro que viene de abajo, se hace de ratos libres. Se hace con libertad, pero con mucho esfuerzo y La Trapera da constancia de ello.



Son un ejemplo difícil de seguir en muchos aspectos que me parece importante mencionar, para que los que estamos en esto tomemos cuenta y otros sean conscientes del esfuerzo que conlleva producir espectáculos dentro del ámbito amateur.

La Trapera es un grupo abierto pero disciplinado. Cada año se meten en un proyecto adaptado a las personas que se comprometen a llevarlo a cabo. “Ya la primera obra fue hecha con todas las de la ley” nos comenta Pili Moreno. Y “con todas las de la ley” quiere decir con todo el respeto que el teatro y el público se merece. Aquella representación impactó en el público de Peralta, que desde aquel montaje es fiel a la cita del teatro local por Navidad.



Esta cita ha sido característica en el grupo. Cada año en octubre empiezan un nuevo proyecto que les llevará a comprometerse durante más de mes y medio con ensayos diarios de entre tres y cuatro horas como mínimo. Regularidad y rigurosidad. Todos los años estreno el 25 de diciembre, sin faltar un solo año de estos 25 que han cumplido. Trabajo que exige un gran esfuerzo, capacidad y disponibilidad de quienes se apuntan a un proyecto diseñado a la medida de las personas que se comprometen. “En el último, por ejemplo, nos han dado muchas veces las doce de la noche y había personas que se tenían que levantar a las cinco de la mañana para ir a trabajar”. Esta realidad, es desconocida para muchos, pero dedicación disciplinada es indispensable en el teatro, aunque sea dentro de estructuras abiertas y participativas como es deseable encontrar en los grupos de aficionados.



Estas maneras se mantienen desde sus comienzos, cuando bajo la responsabilidad de Cristina Castillo e Isabel Busto se organizó el primer curso de teatro en Peralta. Seguro que influyó también la personalidad del compañero desaparecido José Alonso, trabajador incansable y muy comprometido socialmente.



En los comienzos se hicieron muchos cursos y talleres. Ahora Pili siempre monta una obra con sus alumnos y de ahí han surgido nuevos fichajes como Bruno. Pili Tiene peligro, quien se acerca a ella acaba haciendo teatro. Pero en La Trapera se aprende experimentando el teatro, confiando en quien se hace cargo de llevar adelante el proyecto y dando a cada cual su oportunidad en función de su capacidad, su momento, su madurez o su idoneidad. Lo dejan en manos de quien buscan o el azar pone en su camino para que les dirija. Porque otra de las características del grupo es que siempre ha contratado la dirección de sus espectáculos.



Cada cuatro o cinco montajes prefieren cambiar de dirección. Dicen “porque los actores se acomodan” y quieren crecer, aprender de otras formas de afrontar la interpretación y los montajes.



El cambio supone siempre un riesgo y alguna vez lo han pagado; pero en general han compensado las experiencias provechosas. Ahora, con la reducción del número de representaciones, les sería difícil asumir el coste que tuvieron por ejemplo con el director argentino Marcelo Vernengo; pero fue muy importante en su trayectoria trabajar con él y aprendieron mucho.



Mencionan experiencias interesantes como el montaje con Claudio Casero de El tragaluz de Buero Vallejo. Les cambió totalmente la visión que tenían de la obra, pero apreciaron un trabajo meticuloso que les encantó y se lanzaron. “Somos de confiar en lo que nos proponen” dicen, y aunque la obra, difícil, no tuvo un gran éxito de público, La Trapera disfrutó y se enriqueció muchísimo con aquel trabajo.



Así ha sido la mayoría de las veces. Ahora el éxito les ha venido de la mano de Cristina, una trapera. Esta ha sido una de las razones por la que siempre recordarán este año. La Noche de Hospital que escribió y dirigió para ellos junto a Rut Agudo, “es muy humana y ha llegado” comentan. Reconocen que otra de las razones de este “magnífico año” ha sido el impulso de la federación, el conocernos todos. Se presentaron en Huarte y se les abrió una zona en la que “muchos años hemos estado vetados” dicen.



La Trapera estaba trabajando para un circuito cercano; pero la experiencia de este año les ha cambiado el chip. El bonito trabajo y la aceptación que ha tenido el “Sueño” dirigido por Bruno Ciordia también ha pesado en la decisión de asumir de nuevo de su mano, el reto de un autor potente, Bertolt Brecht; que seguro nos dará también mucho que escribir.



De momento celebremos con ellos su año y su día en Alegría-Dulantzi...



..un domingo cualquiera...

... Que decir queda que nosotros ya nos vimos premiados con haber estado allí. Ayer 25 de Noviembre nuestra única carga de viaje a la entrega de premios fue la emoción. Sorprendidos por la gran sensación de que tanta gente siga apostando por el teatro amateur con tanta generosidad y calidez en su hacer, y que apuesten por todos y cada uno de nosotros, hace que no solo veas a parte de tus compañeros de grupo a tu lado, si no que de alguna manera ves representados tantos y tantos rostros, que sientes que es un premio para todos los que de alguna modo invierten su tiempo libre en alimentarte, y nunca mejor dicho de éste arte por amor al arte.



Un regalo que estamos encantados de compartir con todos vosotros (habrá que hacer cena, no?…sobra decir que en…Sábado, ejem!)

25 años de trabajo?…no,25 años de pasión.

Y con todo esto, solo me queda decir nuestro grito de guerra, con vuestro permiso…



¡¡¡AUPA TRAPERA CARAJO!!!





Arantza Hernández




No tengo ninguna duda de que el 25 es vuestro número. Felicidades.



Javier Salvo.





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