martes, 30 de octubre de 2012

El chico de la última fila

Exitosa representación con lleno absoluto en Tafalla:

El chico de la última fila, de Teatro Estudio de San Sebastián (TESS), en el III Festival de Teatro del Tercer Sector Gabalzeka Tafalla 2012

    Una pieza original de Juan Mayorga, dirigida por Manolo Gómez



La noche del viernes 26 de octubre pudimos disfrutar en una abarrotada Casa de Cultura de Tafalla con la tercera de las obras seleccionadas para esta edición del Festiva, lo que no significa haber sido elegida en tercer lugar. Como preámbulo, hay que señalar que entre las ochenta y cinco propuestas que llegaron para participar este año, había tres obras diferentes de un mismo autor: Juan Mayorga.


Este todavía joven y prolífico dramaturgo madrileño es también filósofo y matemático. Sus obras apelan a la inteligencia del espectador y plantean jugosos temas de actualidad desde múltiples puntos de vista, muchas veces contradictorios, dejando al verdadero intérprete –el público– que saque sus propias conclusiones.


Fue difícil quedarse solo con una de las propuestas presentadas ya que las tres están muy bien elaboradas y son igualmente rigurosas. Finalmente optamos por el montaje de Teatro Estudio de San Sebastián. La larga trayectoria del grupo –que ya cumple los 50 años– y la certeza de que realizan su trabajo a conciencia, es decir, con seriedad y alegría, volcó la balanza. Además, también en pasadas ediciones tuvimos en cuenta sus trabajos, siempre interesantes, por lo que ya era inevitable traerlos a Tafalla. Curiosamente, la película francesa Dans la maison, flamante ganadora de la Concha de Oro del festival de cine de Donosti, que también se ha llevado el premio al mejor guión adaptado, está construida a partir de El chico de la última fila. 


Vimos una obra con distintos ámbitos que, conforme se iba desarrollando la acción, parecían irse mezclando; y advertimos que los actores no solo actuaban sino que, simultáneamente, incluso narraban los hechos, en una especie de contraposición teatral que muchas veces está presente en las obras de Mayorga. Una nueva forma de escribir y de hacer teatro que imbrica un ritmo acelerado a las obras en las que se pueden desencadenar muchos y muy diversos acontecimientos.


Uno de los temas sustanciales sobre los que gira la obra es el de la educación académica. Juan Mayorga, que también se dedica a la docencia, comenta que su formación matemática influye en su obra, aunque El chico de la última fila es la única pieza donde aparecen las matemáticas; sirven como elemento dramático e hilo conductor, ya que establecen, junto a la filosofía, la relación entre dos alumnos que se enseñan las materias al alimón. Cree además que las matemáticas tienen una capacidad poética extraordinaria y que la noción de número imaginario, o la de matriz, o la de elipse, por ejemplo, albergan un mundo y poesía propios.


Lo que sí quedó claro y limpio es que todo es relativo, contradictorio, opuesto a sí mismo o de resultados equidistantes, ya que ese todo siempre depende del punto de vista, de la perspectiva que apliquemos y desde el lado de donde miremos.

TESS lo hace, con mucho rigor y eficacia, desde la última fila, –como el chico también–. Un lugar de vista amplio, alejado de la pizarra y del profesorado; la ubicación perfecta para ver al resto de la clase y el aula casi por completo. Un sitio privilegiado, sin duda, aunque parezca al revés.

¡Felicidades a TESS por la magnífica función!


Iosu Kabarbaien

Gabalzeka Teatro

1 comentario:

  1. Lo dicen en una escena de 'Dans la maison' a mitad de la película: es una comedia estúpida, todo esto es ridículo. La película de François Ozon es ñoña en su ventana 'voyeurística' (¡ay qué diría el maestro Hitchcock!), un escape apenas maloliente, que ni siquiera satisface al que lo despide. ¡Mejor nos vamos todos a China! Un saludo!!!

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