sábado, 18 de diciembre de 2010

Teatro "unplugged"

Recientemente tuve la oportunidad de ver una representación del grupo Jácaranda en la Casa de Cultura de Barañain. En un formato que ellos llamaron "unplugged".
Representaron la obra: "Terror y miseria en el primer franquismo" de Sinisterra.

La sala, una sala no muy grande. Las sillas colocadas junto a las paredes, dejando un espacio central. Sin iluminación, excepto las luces fluorescentes de la propia sala. Sin escenario. Sala pura y dura.

Solo se sirvieron de los elementos de atrezzo que requerían la obra.

Uno podía pensar que ante semejante panorama, la obra representada podría quedar coja, sin la magia que aportan los elementos técnicos y la caja negra. Que la concentración del espectador podía estar difusa, atento a a las caras de los otros espectadores que tiene justo enfrente, o a la planta lánguida que hay junto a una de las ventanas, o al tubo fluorescente que parpadea un poco...

No.

La magia del teatro, comienza en el mismo momento en que el actor se coloca en medio de la sala y empieza su alocución. No ha hecho falta nada más. La sala, tan inapropiada, desaparece. El espacio queda limitado a lo que realmente miramos, a la presencia de estos actores, que consiguieron emocionarme, como hacia tiempo no me emocionaba.

No hizo falta focos, ni escenarios, ni cajas negras, para que el objetivo fundamental del teatro, conseguir emocionar al público, se cumpliera.

La propuesta de formato realizada por Jacarandá, es una opción, que tal como están las cosas hoy en día, debería ser tenida en cuenta por parte de los grupos, sobre todo aquellos que no encuentran espacios para representar sus obras, medios o dinero para hacerlo.

Quedé realmente sorprendido y por eso he sentido la necesidad de compartir esta reflexión.
Felicidades Jacarandá.

Josu

2 comentarios:

  1. Josu, eres un exagerado.

    Muchas gracias por esta entrada de parte de todo Jacarandá. Nos ha hecho mucha ilusión leerla.
    Un abrazo.

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  2. Estos chicos son una maravilla, sin duda. Da gusto que desinteresadamente se haga teatro con tanta dedicación en Navarra. Mi más sincera enhorabuena.

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